Efemérides de hoy, 22 de enero

Sucesos del Teatro Villanueva

22 de enero de 1869 | 1
En la función de la víspera un viva Céspedes en boca de Jacinto Valdés, popular guarachero, sorprendió a los españoles. Al día siguiente, viernes 22, el Villanueva se cubrió de banderas y las mujeres se adornaron con cintas de colores del emblema nacional. Cuando en la representación de "Perro huevero, aunque le quemen el hocico", un personaje exclamó: "¡Viva la tierra que produce la caña!" El público dio vivas a Cuba libre. La rabia del régimen colonial no se hizo esperar: los voluntarios apostados cerca del teatro dispararon con saña al edificio de madera y luego a los que huían, provocando una verdadera masacre que recoge la historia como "Los sucesos de Villanueva".

Maceo culmina Invasión a Occidente

22 de enero de 1896 | 0
Con el arribo de Antonio Maceo a Mantua, no sólo proclama la pujanza militar y política que había alcanzado la guerra, sino que también reafirmaba que la contienda liberadora había adquirido un vuelo nacional más popular, radical y urgente. El Titán de Bronce recorrió 424 leguas en 92 días, sostuvo 27 encarnizados combates, rindió 22 pueblos importantes con sus guarniciones, capturó más de 2 000 fusiles , 100 000 cartuchos y burló la Trocha de Mariel a Majana. Con la epopeya invasora programada y ejecutada por Máximo Gómez y Antonio Maceo se demostraba la importancia decisiva de la estrategia militar revolucionaria.

Asesinado Jesús Menéndez en Manzanillo

22 de enero de 1948 | 0
Desarrolló su actividad proletaria en los dos sectores más importantes de la economía de nuestro país: el azúcar y el tabaco. Su vida estuvo dedicada por entero a la defensa de los intereses de la clase obrera. Entre las conquistas materiales que obtuvo para los trabajadores azucareros se cuentan: la elevación de los salarios, el descanso retribuido, la erradicación de menor salario en tiempo muerto, el Diferencial Azucarero y la Cláusula de Garantía. El imperialismo yanqui, afectado por la dirección vertical de Menéndez, instigó su asesinato en contubernio con la reacción nativa y el desgobierno de Grau San Martín. El criminal fue el capitán Joaquín Casillas Lumpuy. Una oleada humana acompañó hasta su última morada al Capitán de la clase obrera, Jesús Menéndez.