Muere Sergio González (El Curita)

18 de marzo de 1958 | 4
"¡Tiren, que aquí hay un hombre!" Fueron las últimas palabras de desprecio a los torturadores pronunciadas por Sergio González López, El Curita, el héroe clandestino que fuera perseguido con saña por las fuerzas represivas, quienes sabían de su audacia y coraje en la lucha contra el régimen batistiano.Combatiente de ilimitado valor, casi temerario, pero de carácter afable y de gran sensibilidad, rehusó subir a la Sierra por entender que su deber era continuar golpeando al enemigo en La Habana, al frente de un grupo de hombres que le seguían con entera confianza. Junto a su cadáver, con terribles huellas de tortura, también se hallaron los de los revolucionarios Juan Borrell y Bernardino García.