Arribo del Maine a La Habana

25 de enero de 1898 | 14
La guerra estaba perdida para España, nadie dudaba eso. La independencia de Cuba, como afirmara Máximo Gómez, era cuestión de tiempo. El escenario estaba listo para que el joven imperialismo yanqui jugara sus cartas. Con el pretexto de una visita amistosa arribó a Cuba el acorazado Maine, que fondeó en La Habana, donde haría explosión días después. Perecieron 276 hombres de su tripulación, la mayoría negros. La prensa yanqui enardeció los ánimos del pueblo y exacerbó la histeria belicista. La explosión del Maine fue una autoprovocación planeada con la Casa Blanca para declararle la guerra a España y apoderarse de Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Hawai.