Grupo Folclórico "Gangá Longobá"

639
Algunos investigadores expresan que los Ganga fue una denominación común para identificar a diferentes tribus de la cultura mandinga. Según los etnólogos, los ganga procedían de la zona de la costa de Oro; ubicándose el sub-nombre de Longobá en un triángulo circundante al río Luango en franco territorio de la República del Congo.

La religión Ganga es netamente cerrada, pasa de generación en generación, es decir, de padres a hijos, la practican familiares y personas muy cercanas a ellas. En ella predomina el matrialcado, donde son las mujeres las principales oficionistas del culto.

Los marcos tribiales de los ganga consistían en la cara rayada, las orejas agujeriadas con argollas de alambre, dos rayas en el brazo derecho y los dientes mellados. Estos esclavos Ganga fueron ubicados al llegar a la Provincia de Matanzas en el Ingenio Santa Elena en el Municipio de Perico. Al abolirse la esclavitud se trasladaron al pueblo, en la calle Clemente Gómez, esquina González, donde permanecieron alrededor de 60 años. Después se asentaron en la calle San Juan, donde hoy es el Tempo Ganga.

El patrón Ganga muestra como principales deidades a Yebé que es babalú ayé. Mamba como changó. Nou : Oggún. Yeye es Ochúm o la señora.

La Vieja es Obbatalá. Obeé : Yemayá y Ollá que es Ollá. Los Ganga se acompañan musicalmente de una triología de tambores. La caja, el más grande, la mula, el mediano y el cachimbo, el más pequeño. Además utilizan una campana y dos maracas. Cada deidad posee más de un canto, unos lentos y otros rápidos.

Están los cantos muerto y los festivos. El grupo Gangá Longobá es el único de tal étnia que se mantiene en nuestro país y que ha conservado sus tradiciones expresivas culturales durante más de un siglo.

Producto del infamante comercio de esclavos desarrollado en Cuba fundamentalmente durante el periodo de 1790 - 1860 llegaron a la isla múltiples teñíos de origen africano, entre ellas vinieron los gangá, guienes, según esclavos parroquiales, entre los años 1851- 1861 constituían el 13,22% de la población africana.

Las mujeres eran los principales oficiantes del culto gangá. Vivían en matriarcado y sus características tribales consistían en cara rayada, orejas agujereadas con argollas de alambre, dos rayas en el brazo derecho y los dientes mellados.

En Cuba los gangá fueron conocidos bajo una doble denominación gangá kisi o quisi, gangá mani, gangá comu, gangá longota o gangá nongobá, entre otros.

Producto del desarrollo alcanzado en la industria azucarera, llegaron los gangá a la provincia de Matanzas y en el año 1816 son ubicados en el ingenio Santa Elena, de la localidad de Perico, donde crean su cabildo. Al abolirse la esclavitud, en 1886 se trasladan a la calle Clemente Gómez, esquina González, aquí permanecieron alrededor de sesenta años. Al frente del cabildo estaba Florentina Diago, esclava africana de la familia Diago. Posteriormente se trasladaron a la calle Pedro Arrieta #45 % Fresneda y Suárez, donde residen hace más de un siglo.

En la actualidad ha desaparecido toda huella de los antiguos cabildos pertenecientes a la dominación gangá, con la única recepción. El Grupo Portador Gangá horgoba, el municipio de Perico, fundado el 20 de junio de 1983.

La religión gangá es netamente familiar, pasado de padres a hijos y en ella predomina el matriarcado. Sus principales deidades son: Guegrías, dueño de los caminos, Nov, dueño de los metales, La vieja, dueña de las cabeza, la pureza y el color blanco; Ollá, Yeyé, diosa del amor y de las aguas dulces, Obbé, dueña de los mares; Yebbé, dueño de las enfermedades y de la tierra, Mamba, dueño del trueno y del rayo, Osain, dueño de la hierbas y Tatita o Fata, dios entre los gangá longobá.

Entre los gangá longobá al igual que en la santería cada deidad tiene un toque y forma de baile. Sus cantos expresan añoranzas y tristeza por la lejanía de la tierra natal y alternan la interrupción del solista con las del coro.El grupo conserva el primer canto de sus antepasados. Se acompañan musicalmente con el conjunto de tambores son tres en total y tienen idéntica morfología a algunos de los utilizados en Sierra Leona y Libería, en África; regiones de donde, según teorías, provienen los gangá. El conjunto instrumental está formado en su totalidad por ceja, mulacachimbo, merceas y campana.

Se utilizan el toque una campana que era del ingenio Santa Elena, empleada para llamar a los esclavos. También poseen una campanita que llaman campana, utilizada para llamar a las mujeres y en los bailes a Obbé, Ollá y Yeyé. Los cantos se interpretan en dialectos africanos, aunque presentan variantes en español.

Cada deidad posee más de un canto. Están los cantos de muertos y los cantos festivos. El grupo se estructura de la siguiente forma: cantante, coro, tocadores y bailarines. El principal complejo ritual que se conserva entre gangá longobá es la celebración festiva. En ella se realiza la comunión con los dioses y ancestros y entre los miembros de la familia. Ello implica la renovación de los vínculos de los creyentes con sus deidades y ancestros y entre los creyentes mismos. Se trata precisamente de un complejo ritual cuya función principal es la ratificación de la identidad religiosa y gracias a esta, la cohesión del grupo social. Este complejo ritual es entonces, un medio para la conservación de la propia creencia.

La única celebración ritual festiva que se realiza en la actualidad se desarrolla el 17 de diciembre y está dedicada a Yebbé (que en el sincretismo es San Lázaro), dueño de la tierra y de sus frutos, de las enfermedades y, por ende, de la capacidad de curarlas y prevenirlas.

Los gangá son parte de nuestra cultura, de esa que nos legaron los esclavos africanos, Cultura viva que ha conservado de sus ancestros su religión, tradiciones y características étnicas. Hoy en día todavía se escuchan sus cantos de añoranzas y lamentos, manteniéndose como patrimonio espiritual y cultural del pueblo de Perico.